Los fabricantes de chimeneas, preocupados por la escalada de precios de las materias primas

Hay efectos de la pandemia de la COVID-19 en la economía que no salen en las portadas de los diarios de gran tirada ni en los sumarios de las noticias de televisión. En este último año hemos vivido roturas de stock en el caso de las mascarillas o los guantes de latex, algo relativamente comprensible, dada la magnitud de la pandemia, ahora pasa algo parecido con las vacunas contra la COVID y en los últimos días, tenemos a las empresas de automóviles con problemas de abastecimiento por los semiconductores, esos microprocesadores hechos de silicio que está presente en la base de todos los componentes electrónicos.

Pero, uno de los grandes problemas en los mercados de medio mundo es el tremendo aumento de precios del acero y del hierro, que está en parámetros de récord desde hace un año.

Para que nos hagamos una idea, la tonelada de acero bruto ha subido de 500 a 900 euros, lo que supone una subida de 40 euros por cada 100 kilos.

Y, ¿por qué es tan importante para los fabricantes de chimeneas y estufas? Y por, ende, para el cliente final.

Según la forma de la estufa, el impacto en una estufa de 100 kilos puede estar en 50/60 euros sólo en el coste de acero, a lo que tendríamos que sumar la subida del coste de la energía, unidos a los márgenes comerciales y a los impuestos, lo que supone un impacto general de al menos 1 euro por kg de estufa.

Para que nos entendamos, si la estufa pesa 100 kilos, la subida es de 100 euros. Si la chimenea o la estufa pesa 200 kgs, la […]