Comprar la leña en verano: tres razones de peso para no esperar al frío
Hay decisiones que parecen poco lógicas pero que, una vez las tomas, no entiendes cómo no las habías tomado antes. Comprar la leña en verano es una de ellas.
Las mejores épocas para comprar leña son la primavera y el verano, ya que generalmente puedes conseguirla a mejor precio y, con el calor y una buena ventilación, la madera se sigue secando para llegar al invierno en las mejores condiciones. Desde AEFECC llevamos años haciendo esta recomendación, y cada temporada nos da la razón. Te explicamos por qué.
La leña seca no es un capricho: es eficiencia
El nivel de humedad adecuado para la leña es inferior al 20%. Por debajo de ese umbral, la madera arde de manera eficiente, con menor emisión de humo y mayor producción de calor. Cuando se quema leña húmeda, buena parte de la energía se consume en evaporar el agua en lugar de calentar el espacio. El resultado: más humo, menos calor, más depósito de creosota en el conducto y más desgaste para tu estufa o chimenea.
Comprar en estas fechas te da meses de secado natural. Si además guardas la leña en un lugar bien ventilado, con la primera fila separada del suelo al menos 15 centímetros y protegida de la lluvia pero con los laterales al aire, llegarás al primer día de frío con un combustible en condiciones óptimas.
Una cuestión de precio y tranquilidad
Las ventas de estufas y chimeneas de leña y pellet crecieron un 10% en 2025, y la tendencia sigue al alza reflejando el cambio de comportamiento de los consumidores ante la volatilidad continua del gas y la electricidad. Más demanda en otoño e invierno significa, inevitablemente, precios más […]