Según datos del sector sanitario, entre 5.000 y 10.000 personas sufren cada año en España intoxicación por monóxido de carbono, con una media de 125 fallecimientos anuales. Las causas más frecuentes incluyen la mala combustión de calentadores de agua de gas, el uso inadecuado de estufas y otros aparatos de calefacción. Los problemas eléctricos y los aparatos productores de calor se sitúan entre las principales causas, siendo los meses invernales el periodo en el que se registra mayor incidencia de estos siniestros.

Las personas mayores requieren especial atención

Según estadísticas de organismos de seguridad, más del 45% de los fallecidos en incendios domésticos superan los 64 años. Las viviendas de mayor antigüedad, que pueden contar con instalaciones menos actualizadas, requieren una atención especial en cuanto a sistemas de seguridad. Y además, los estudios indican que el riesgo se multiplica casi por cinco entre quienes viven solos.

Recomendaciones para un uso seguro

Desde AEFECC recordamos que todos los sistemas de calefacción pueden utilizarse con total seguridad cuando se respetan los requisitos de mantenimiento adecuados, ya sean calderas de gas, de pellet o chimeneas de leña. La asociación recomienda:

  • Realizar el deshollinado periódico de las chimeneas.
  • Consultar con profesionales cualificados en instalaciones nuevas.
  • Adquirir productos con marcado CE, que certifica el cumplimiento de la normativa europea de seguridad.

Además, según estudios recientes, sólo uno de cada cuatro hogares españoles dispone de detectores de humo, un dispositivo que puede resultar fundamental para la detección temprana de incidentes, especialmente durante las horas de descanso.

El contexto energético actual

«Con la situación energética actual, algunas familias están recurriendo a sistemas de calefacción antiguos o adquiriendo aparatos procedentes de mercados con normativas diferentes; además, en algunos casos se recuperan aparatos que llevan tiempo sin utilizarse y que pueden no cumplir con las medidas de seguridad y eficiencia energética actuales», señala Carlos Oliván, presidente de AEFECC. 

El uso de chimeneas y estufas de leña sigue experimentando un crecimiento sostenido desde el año 2022. Las ventas de chimeneas y estufas de leña y pellet han crecido casi un 11 % en los once primeros meses de 2025, según los datos de AEFECC. El sector muestra así una recuperación sostenida tras el ajuste experimentado en 2024, posterior al extraordinario auge vivido durante los años  2022 y 2023.

La calefacción en el hogar español

La calefacción representa aproximadamente el 47% del consumo energético de los hogares españoles, una proporción que aumenta en viviendas unifamiliares. Según datos del sector, más de 2,5 millones de hogares utilizan actualmente biomasa para calefacción en España.

Los informes de mercado de 2024 indican que los biocombustibles sólidos —pellet, hueso de aceituna y astilla— mantienen precios considerablemente inferiores al gasóleo y representan menos de un tercio del coste de la electricidad. Las viviendas que utilizan chimeneas como sistema complementario pueden optimizar su consumo energético al no necesitar calentar toda la vivienda constantemente con gas, gasóleo o electricidad.

Distribución del mercado por regiones

El mercado de chimeneas y estufas en España presenta la siguiente distribución estimada:

Andalucía: 24%

Comunidad Valenciana: 20%

Cataluña: 13%

Madrid: 13%

Castilla y León: 10%

Otras comunidades autónomas: 20%

En las zonas de clima mediterráneo, un número significativo de viviendas utiliza chimeneas y estufas como sistema de calefacción puntual, sin contar con instalación fija de calefacción.

La biomasa como alternativa energética

La utilización de biomasa, particularmente la leña, representa una opción de bajo impacto ambiental que favorece el desarrollo de las zonas rurales y que no requiere procesos industriales complejos de transformación. En países centroeuropeos, especialmente en Austria, las chimeneas de leña constituyen una fuente importante de calefacción doméstica, mediante sistemas cerrados y eficientes que reciben un mantenimiento regular.

Durante 2024, según análisis del sector energético, los precios de los biocombustibles sólidos han mostrado mayor estabilidad en comparación con los combustibles fósiles. El pellet a granel se sitúa en torno a los 7 céntimos de euro por kWh, por debajo del gas natural y el gasóleo de calefacción. Esta estabilidad de precios, junto con su menor huella ambiental, convierten a la biomasa en una opción cada vez más considerada por los hogares españoles.

Desde AEFECC consideran necesario un mayor impulso institucional para aprovechar el excedente forestal y establecer incentivos que faciliten la transición desde sistemas basados en energías fósiles hacia estas alternativas más sostenibles. «Creemos que hay margen para desarrollar políticas que apoyen la modernización de estos sistemas tradicionales con tecnología actual», señala Oliván.