Tras tres semanas de agosto marcado por incendios descontrolados, los datos del sistema satelital europeo Copernicus confirman que este año podría convertirse en el peor en 30 años: más de 400.000 hectáreas quemadas en España, una superficie equivalente superior a toda la isla de Mallorca. Desde la Asociación Española de Fabricantes de Estufas, Cocinas y Chimeneas (AEFECC) se pone de manifiesto la importancia de una buena gestión sostenible de los bosques con el fin de prevenir incendios. España es el tercer país, tras Suecia y Finlandia, con mayor superficie boscosa de Europa, pero el noveno en utilización de esos recursos. Como ha comentado Martín García, vicepresidente de AEFECC en los informativos de la televisión autonómica de Castilla y León, “lo venimos diciendo desde hace una década: si la extracción de biomasa se ubica en áreas de alto riesgo de incendios, se podría reducir la superficie quemada hasta en un 60%.
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